11 Mayo 2017 - 7:15pm
Salud

El sueño es vital para el organismo

Las personas que presentan episodios irregulares de insomnio deben acudir a un especialista y evitar la automedicación

La falta del descanso puede producir problemas gástricos, incremento del apetito y desequilibrio en el rendimiento, entre otros. La Organización Mundial de la Salud (OMS) insiste en que dormir no es un placer sino una necesidad, por lo que recomienda descansar al menos 6 horas diarias.

El organismo de la mayoría de los seres vivos simplemente sigue un patrón que los expertos han denominado Ritmos Circadianos, los cuales incluyen cambios físicos, mentales y conductuales que parecen responder principalmente a la luz y a la oscuridad.

Según afirma el especialista en medicina del sueño, Antonio Pacheco Hernández, los humanos poseen un equilibrio bien definido entre las horas de sueño y las horas de vigilia, que es al mismo tiempo determinante en la salud física y mental.

El patrón normal sueño está caracterizado por la disminución de la mayoría de las funciones motoras del cuerpo, la cual implica la repetición de ciclos de vigilia y sueño cuya secuencia reguladora inicia y termina cada 24 horas. 

Diversos estudios médicos han determinado que los problemas del sueño, tienden a afectar más a las mujeres que a los hombres. “Esto ocurre mayormente porque las patologías emocionales del tipo depresión o ansiedad afectan más a las mujeres, pero también existen fenómenos como el hecho de que son ellas quienes acuden con mayor frecuencia al médico, son más propensas a buscar ayuda, a diferencia de los hombres que posiblemente decidan no consultar aduciendo estos tipos de trastornos como problemas menores o simplemente se automedican”, declaró Pacheco Hernández

Dentro de los patrones normales de las personas, dos terceras partes de la actividad diaria son desarrolladas estando despiertos, es decir, en estado de alerta o vigilia; mientras que a la secuencia de sueño le dedicamos solo la tercera parte de este ciclo de 24 horas.

Cuidado con el insomnio

Aunque el cuerpo se encuentre en estado de reposo cuando dormimos, el sueño tiene patrones de actividad, que están regulados por elementos estructurales del sistema nervioso y por sustancias (hormonas y neurotransmisores) que se producen en el cerebro. Cuando se origina un cambio o alteración en éstas, es cuando llegan los problemas o trastornos del sueño.

“Básicamente esas alteraciones del sueño pueden llevar a problemas de salud, no solamente desde el punto de vista físico sino que también desde el punto de vista mental. Patologías como la depresión o la ansiedad, tienen entre sus síntomas fundamentales las alteraciones del sueño”, afirmó el médico psiquiatra.

No dormir, en el sentido que no se llegue al sueño con el tiempo y la forma prolongada recomendada, conlleva a uno de los trastornos de sueño más frecuentes, el insomnio, una patología que podría llegar a ser de carácter crónico.

“Existen patrones clínicos para determinar el insomnio crónico, sobre todo cuando se trata de personas con más de tres meses con dificultades para dormir y que se repiten durante tres o cuatro veces por semana. Esta situación es delicada, e implicaría un diagnóstico clínico y la búsqueda del origen del trastorno, como serían el estrés y otras circunstancias como el uso de sustancias estimulantes o alcohol”, indicó el especialista.

Atención médica para el sueño

Mejorar rápidamente el nivel, calidad y profundidad del sueño es indispensable cuando el ritmo se ha visto alterado ya que esta situación podría convertirse a la larga en un grave trastorno que afecta negativamente la calidad de vida del paciente, al producir mayor cansancio y somnolencia durante el día, reducir su capacidad de concentración, con lo cual puede incluso a llegar a ocasionar accidentes de tránsito, laborales o domésticos, entre otros.

Para tratar clínicamente estos desórdenes, existen fármacos que no sólo inducen rápidamente el sueño y pueden mantenerlo de forma apropiada. “Dentro de éstos, se encuentran los clasificados como hipnóticos, por ejemplo los derivados de las benzodiacepinas y otros de acción más específica como el zolpidem, que son los más utilizados,  pero es importante, antes de indicar algún tratamiento, hacer una evaluación clínica formal, ya que muchas veces estos trastornos están asociados a otras patologías”, concluyó el doctor Pacheco.