11 Agosto 2021 - 4:00pm
Salud

Agosto se convierte en el mes dorado de la lactancia materna

Un bebé de 2 años recibe a través de la leche materna hasta el 45% de las proteínas y vitaminas que necesita, según la doctora Eunice Lample, neonatóloga del GMSP

Bajo el lema “Proteger la Lactancia” arranca la Semana de la Lactancia y, como particularidad, a partir de este año, agosto se declara como el mes Dorado, afianzando la importancia de la lactancia materna para el desarrollo del niño saludable.

Para Eunice Lample,  médico pediatra, neonatóloga del Grupo Médico Santa Paula (GMSP), y coordinadora de la Red Internacional de Grupos de Acción pro Alimentación Infantil (IBFAN) - Venezuela, es necesario que el mundo ponga su mirada sobre la necesidad de garantizar una alimentación infantil óptima. 

“Llevamos 30 años celebrando la lactancia materna a nivel mundial; por cierto, con una dimensión tal que, este tema forma parte de los 17 objetivos del desarrollo sustentable. La leche materna es el único componente vivo que vamos a ingerir en nuestras vidas, está en constante cambio durante el día, y ofrece toda la protección frente a enfermedades infecciosas que puedan afectar al bebé. Un niño amamantado es más sano, se enferma menos y puede recuperarse más rápido si sufre alguna enfermedad”, apunta Lample quien es consultora internacional certificada de lactancia materna.

Explica que, durante los primeros seis meses de vida del bebé, debe darse lactancia materna exclusiva, incluso sin aportar agua. Luego,  se irán incorporando paulatinamente frutas, vegetales y proteínas cárnicas. 

“El niño puede amamantar  hasta pasados los dos años y recibirá el 45% de las vitaminas y proteínas que necesita de la leche materna. Incluso, una madre desnutrida puede hacerlo,  pues su leche sigue teniendo un alto valor biológico. El único cambio es que la frecuencia de la alimentación será mayor para poder compensar las necesidades del bebé.” 

Más espacios amigables para la lactancia

En Venezuela, la actual Ley de Lactancia Materna que se encuentra en revisión para ampliar los tiempos de lactancia, establece la promoción de espacios amigables para la lactancia, especialmente en los casos en los que los bebés deben permanecer hospitalizados. 

En tal sentido, la doctora Lample, quien es además especialista en la Técnica Canguro, explica que en el caso del GMSP, no sólo se estimula el uso de la sala de lactancia, sino además el apego precoz con el bebé. 

“Se trata de espacios donde la madre puede extraer su leche para luego darla a su bebé. Allí recibe información y apoyo para estimular la lactancia materna. Pero además, se practica el apego precoz dentro del quirófano. Ese es  el primer encuentro entre bebé, madre y padre. El niño debe estar en el tórax de mamá, procesar su microbiota, tener la conexión. Ya habrá tiempo para limpiarlo, para pesarlo y tallarlo. Ese tiempo es para el bebé”. 

Detalla que el apego precoz debe mantenerse durante el proceso de recuperación del parto. “El bebé no debe separarse de la madre, no hay un lugar más seguro que sus brazos; por eso deben ir junto a sala de recuperación y luego practicar el alojamiento conjunto hasta el momento de partir del centro asistencial”. 

El GMSP ha practicado desde su puesta en funcionamiento la Ley de la Lactancia Materna, el apego precoz y el alojamiento conjunto como estrategias para favorecer la conexión entre padres y bebe. 

Más lactancia durante la pandemia

Por otra parte, la doctora Lample destaca que durante la pandemia, la presencia de  las madres en casa, incluso mientras trabajan, ha  favorecido que se practique mucho más la lactancia materna, aunque indicó que, la industria láctea infantil ha desplegado campañas por las redes sociales promoviendo la falsa creencia de que la leche materna puede contagiar de Covid al bebé. “Eso no es cierto. La OMS ha señalado que la madre, incluso con Covid, puede lactar y eso no pone en riesgo al bebé, por el contrario el bebé recibe anticuerpos”. 

Finalmente, la especialista señala  además que la lactancia es una acción ecológica  que no requiere de electricidad ni de agua potable. “Amamantar es saludable para el planeta, disminuye la presencia de teteros, latas de fórmulas, tetinas. Incluso de toallas sanitarias porque se retrasa la menstruación de la madre además tenemos niños más sanos. Nada como la alimentación natural. ”.

 

Información cortesía: Leonisis Cusati / Comstat Rowland